2008/07/14

Alguna vez tuvimos tren

Anduve por Granada, y aproveché para fotografiar la locomotora que nos quedó como recuerdo del gran Ferrocarril del Pacífico. Tenía que escribir algo al respecto, así que me puse a buscar un poco en Google (viva San Google) y me encontre este excelente enlace, de donde saqué algo de información. Las fotos que tomé muestran la gran estación del Ferrocarril del Pacífico. Otra buena compilación de información puede encontrarse en este otro enlace.


El 10 de marzo de 1882 hizo su primer viaje, a las 2 de la tarde, la locomotora Emilio Bernard, en viaje de Chinandega hacia Corinto, estrenando el puente de Pasocaballos. El 9 de junio de 1883 la línea había llegado a León seguía extendiéndose hacia Pueblo Nuevo y León Viejo. La División Occidental quedó lista, hasta Managua, el 27 de Enero de 1884. El 16 de abril de 1885 quedó abierta al servicio público la línea de Managua a Masaya y el 1 de marzo de 1886 llegó por primera vez el Ferrocarril a Granada. En 1897 la línea llega desde Masaya a Niquinohomo, luego a San Marcos, después Jinotepe y por último a Diriamba, culminando así la División Oriental.


El gobierno Sandinista (1979-1990) recibió un ferrocarril deteriorado, pero dejó los proyectos de reconstrucción plasmados en papeles. La tormenta Alleta (1982) destruye la principal vía Corinto-Managua incluyendo los puentes de Quezalguaque y Paso Caballos, lo que significó la muerte del ferrocarril. En el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro (1990-1995) el déficit mensual de la empresa ferroviaria era de doscientos mil córdobas, y sólo generaba 150 mil. Para 1993 no había para pagarle a los trabajadores, lo que produjo un conflicto laboral que dio pie al cierre del ferrocarril. La corrupta voracidad de los gobiernos posteriores a 1990 hizo desaparecer con todo y los rieles a las maquinitas 26-27 que descansaban en el patio de la estación de León, probablemente terminó hecha pedazos en el horno de alguna fundición salvadoreña.


Durante los ochenta debíamos tener cuidado al cruzar la carretera norte, porque por ahí pasaba el tren, y era motivo de gran emoción verlo pasar y sentir la vibración en el asfalto por el peso del gran coloso. Incluso una vez logré viajar en él, hasta recuerdo haber usado el servicio higiénico en el trayecto hacia "los pueblos". Fue una verdadera tragedia el haber perdido un medio de transporte tan barato y rápido, menospreciado inexplicablemente cuando en los países desarrollados constituye un motivo de orgullo y demostración de modernidad. Ya algunos han propuesto la recuperación del antiguo ferrocarril o incluso la construcción de un "canal seco" que una el atlántico con el pacífico, la culminación del sueño de varios siglos de tener una vía de comunicación eficiente con el otro lado del país. Talvez mis nietos no tengan que irse a otro país para conocer lo que es viajar en tren.

2 comentarios:

Ingrid Bergman dijo...

MANFUT rulz

Diego_Renan dijo...

hn... esa segunda foto... de q me suena